Ahora es momento de limpieza. Una casa limpia provoca una excelente impresión en los nuevos compradores. Para comenzar la limpieza en forma más fácil, comience por "despejar" la casa de materiales remanentes. Piense en esta tarea de "despeje" como en la primera etapa de empacar para la mudanza. "Despejar" significa deshacerse (ya sea guardando en cajas o en depósitos, o bien botando) todos los pequeños materiales remanentes, decoraciones y trastos viejos que se encuentran en su casa.
Por ejemplo, separe los papeles, fotos, colecciones, quite los cupones y las cosas imantadas de su refrigerador, limpie todas las superficies de mesas, etc. No tenga contemplaciones. Si es posible, alquile un ‘storage’ para guardar estos materiales, incluyendo muebles extras. La meta es hacer que la sala se vea tan amplia y "abierta".
Por orgulloso que esté de sus posesiones personales y sus recuerdos familiares, usted querrá que un comprador potencial pueda verse él o ella misma habitando la casa. Piense en forma neutral. Piense en la casa modelo. Usted quiere que se encuentre clara, espaciosa y que invite a estar en ella, pero también que sea un lugar donde su comprador puede ver sus propios muebles, fotos y objetos de colección.
Una vez que haya "despejado" la casa, limpie como si nunca hubiera limpiado antes. Como para que la casa brille y que por sí misma diga: ¡cómprame!". Debe tener las paredes fregadas, cortinas limpias, ventanas lavadas y pisos encerados. Limpie el patio, corte el césped, recoja las ramas, pode los arbustos y despeje los caminos de paso. Haga todas las pequeñas reparaciones posibles y aplique pintura de retoque donde sea necesario. |