Información para Vendedores
Proceso de Venta

Antes de Vender su Casa

Cada año miles de personas en Canadá venden sus casas. Algunas de las razones más comunes para vender una casa son:

  • Necesidad o deseo de tener mayor espacio para una familia que ha ido creciendo
  • Mudarse luego de la jubilación
  • Ir a una casa de menor espacio
  • Mudarse a un vecindario más deseable o conveniente por razones de trabajo o por las escuelas

Antes de poner su casa en venta

Una vez que haya tomado la decisión de vender su casa, hay ciertas cosas que deben hacerse antes de poner la vivienda en el mercado. Colocar una casa "en el mercado" significa que debe poner la propiedad oficialmente en situación de ser vendida. En ese punto, compradores y agentes de bienes raíces pueden ir e ingresar en su propiedad para verla. Los siguientes son algunos consejos de cómo preparar su casa y cómo prepararse a usted mismo en el transcurso de este proceso.

1. Evalúe honestamente qué es lo que debería hacer.
 
Tal vez nunca es tan cierto el dicho "la primeras impresiones son las mas importantes" que cuando un comprador potencial ingresa a una casa en venta. Desde el momento en que el comprador se detiene en su casa --o aún desde que baje del auto--, la persona ha comenzado a hacer notas mentales acerca de la condición de la vivienda. Usted puede aumentar significativamente sus posibilidades, así como la velocidad para vender de su casa, si echa un vistazo objetivo a la condición de la propiedad, tanto por fuera como por dentro, y toma la decisión sobre qué cosas estaría dispuesto a cambiar antes de poner su casa en el mercado. Trate de imaginar que usted es un comprador potencial y camine alrededor de su casa, así como en su interior, para tomar notas mentales de lo que podría arreglarse, limpiarse o mejorarse. Cualquier cosa que a usted le llame la atención, de seguro le llamará también la atención al comprador.
   
2. Tome la decisión: lo hace usted o lo delega.
 

Una vez que haya hecho la lista de todo lo que debe hacerse en su casa antes de la venta, divídala en tres categorías:

  • “Cosas que haré yo mismo”
  • “Cosas que necesitan la contratación de alguien para que haga"
  • “Cosas que no quiero hacer y que negociaré con el comprador”
Sólo porque sabe que algo debiera hacerse en su casa antes de colocarla en el mercado, eso no significa que usted personalmente deba hacerlas. Por ejemplo, contrate a un profesional para limpiar a fondo la alfombra o reparar el drywall (paneles de yeso). O podría también decidir que no lo quiere hacer, ni usted mismo ni a través de un profesional. En ese caso, usted podría negociar con el comprador potencial, ya sea que decida reducir, como compensación, el precio solicitado por este trabajo extra que va a enfrentar el nuevo dueño, o crear un tipo de subsidio ("allowance") para compensar el costo. Por ejemplo, establecer una "asignación" monetaria por alfombra si usted no quiere volver a alfombrar la casa, aunque sabe que, en forma realista, esa alfombra necesita un reemplazo.
   
3. Limpieza y "despeje"
 

Ahora es momento de limpieza. Una casa limpia provoca una excelente impresión en los nuevos compradores. Para comenzar la limpieza en forma más fácil, comience por "despejar" la casa de materiales remanentes. Piense en esta tarea de "despeje" como en la primera etapa de empacar para la mudanza. "Despejar" significa deshacerse (ya sea guardando en cajas o en depósitos, o bien botando) todos los pequeños materiales remanentes, decoraciones y trastos viejos que se encuentran en su casa.

Por ejemplo, separe los papeles, fotos, colecciones, quite los cupones y las cosas imantadas de su refrigerador, limpie todas las superficies de mesas, etc. No tenga contemplaciones. Si es posible, alquile un ‘storage’ para guardar estos materiales, incluyendo muebles extras. La meta es hacer que la sala se vea tan amplia y "abierta".
Por orgulloso que esté de sus posesiones personales y sus recuerdos familiares, usted querrá que un comprador potencial pueda verse él o ella misma habitando la casa. Piense en forma neutral. Piense en la casa modelo. Usted quiere que se encuentre clara, espaciosa y que invite a estar en ella, pero también que sea un lugar donde su comprador puede ver sus propios muebles, fotos y objetos de colección.

Una vez que haya "despejado" la casa, limpie como si nunca hubiera limpiado antes. Como para que la casa brille y que por sí misma diga: ¡cómprame!". Debe tener las paredes fregadas, cortinas limpias, ventanas lavadas y pisos encerados. Limpie el patio, corte el césped, recoja las ramas, pode los arbustos y despeje los caminos de paso. Haga todas las pequeñas reparaciones posibles y aplique pintura de retoque donde sea necesario.

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